- Como imagino que sabrás Kami se elige entre los demonios y ángeles, o como querríais llamarlos, mas fuertes, sabios y justos del planeta, se les elige incluso antes de nacer, son tres seres elegidos al azar, nadie sabe quien ganara y es el mismo planeta quien elige a los candidatos- explico la de ojos oscuros.
- Creo que todos sabemos eso, excepto el inepto de Inuyasha- Dijo Sesshomaru con malicia sin quitar la mascara de frialdad.
- Bien, hace dos mil años se eligió a tres seres; un ángel, un demonio y lo que vosotros llamáis un híbrido. Fuimos pasando las pruebas y estaba muy reñido pero al final hubo una ganadora- dijo con cierta tristeza en la voz.
- Des afortunada mente el elegido, como sabréis, debe encontrar pareja en los siguientes diez años, de no ser así ese ser es descalificado y se elige sustituto entre los otros dos, por alguna razón que no se puede explicar, después de los diez años el elegido no encontró pareja y en vez de ser descalificado se le dijo que seguiría reencarnando asta que encontrara su ser especial, y mientras uno de los otros dos seres ocuparía su lugar - termino de relatar Yukiko.
- Entonces ¿Como ya ha encontrado pareja ahora le toca convertirse en Kami?- Pregunto Inuyasha.
- Si, algo así- Dijeron los tres hermanos a la vez.
- Bueno la cuestión aquí es que Fudo a Kagome para convertirse en su pareja y quizás vivir mas años o quizás influenciar en las decisiones de Kami- Explico Yukiko.
- Si lo que dices es cierto, la pareja de Inuyasha debería tener la marca- dijo Sesshomaru escrutando con la mirada a su hermana.
- La tiene, pero cuando esta en su forma humana la puede esconder, muestra la Kagome- En respuesta la chica se levanto la manga asta el hombro y todos pudieron ver la marca negra en forma de rosa.
Todos se quedaron observando la marca y Sesshomaru no puedo objetar nada mas, después de todo tenia la marca y siendo así no tendría ningún sentido mentir, aun que no entendía algunas cosa, pero estaba seguro que después de un rato de meditación estando el solo, sabría cuales eran las respuestas a sus dudas.
Inuyasha en cambio no sabia que pensar de Kagome le había ocultado tantas cosas que no sabia que creer, el pensaba que no había secretos entre ellos y al parecer su futura mujer le había ocultado el mas importante.
- Kagome, quiero que respondas a una pregunta- dijo el semi-demonio, la chica asintió, no sabia que le preguntaría y temía que fuera un reclamo o algo demasiado comprometido como para poderle responder.
- ¿Por que nunca me dijiste que eras un ángel? ¿Que te convertirías en Kami? ¿Tampoco confías en mi? - Pregunto con reproche. Cuando Kagome miro los ojos de su amado se sintió tan miserable, ella no quería hacerlo sufrir, en ningún momento pensó que al ocultare le información pudiera hacerle tanto daño-
- Yo no pretendía hacerte daño, y pensé que si me comportaba como una simple humana estarías mas seguro que si gritaba a los cuatro vientos que era un ángel, y que podía llegar a convertirme en Kami- Dijo acercando se a el con los ojos aguados.
- No sabia que me convertiría en Kami, pensé que no tendría por que hacerlo, pero ella vino a verme y me comunico que dentro de año y medio seria mi turno para subir al trono, apenas me entere hace unos días y no sabia como decírtelo, estaba planeando decirte toda la verdad antes de la boda pero no había encontrado el momento, yo solo quería protegerte, si hubiera sabido que te aria daño, te hubiese contado toda la verdad desde un principio- dijo ya dejando escapar las lágrimas. Inuyasha se sorprendió mucho y conmovió al mismo tiempo así que la abrazo y después de que se calmara un poco le dio un apasionado beso, pero fueron interrumpidos por Yukiko a la voz de.
- No coman delante de los pobres, y mejor busquen se un hotel- Dijo con reproche y cierto toque de envidia pero ella sabia que lo había echo para molestarlos, además le encantaba hacer pasar vergüenza a su hermana, era uno de sus jobis favoritos.
- Ahora que todos esta aclaro y de no estar lo, os las apañáis por que no pienso volver a repetirlo - dijo con indiferencia la de ojos oscuros- Kana, comunícate con Irasue-san quiero ir a visitarla mientras mi hermana y su pareja ponen al día a sus invitado, verdad- dijo siseando la ultima palabra a modo de advertencia para que la joven entendiera el mensaje (Como no lo hagas sabrás quien soy yo)
- Cla-claro- dijo temerosa la chica y asta Inuyasha sintió pavor.
Sesshomaru había estado de espectador todo el rato, o casi todo, pero ahora quería mas respuestas y pensaba conseguirlas ahora.
- Me parece bien que quieras ver a mi madre, pero a mi me debes repuestas- dijo el demonio con el mismo desprecio de siempre.
- Tienes razón, mientras nos dirigimos al castillo responderé todas tus dudas- dijo la joven mirando el espejo de la chica y esperando que apareciera Irasue-san por el. No tardo mucho en aparecer en el espejo el rostro d una hermosa yokai de pelo blanco, ojos dorados y luna en la frente igual que Sesshomaru pero de aspecto mas mayor.
- Hacia mucho tiempo que no te veía, pequeña Yukiko- dijo la mujer con un brillo en los ojos que su hijo no había visto nunca.
- Si, la verdad es que me a costado mucho volver pero, ya estoy aquí- dijo la chica con una sonrisa- por suerte ya no tengo que volver a casa... - Yukiko se quedo pensativa, solo había pensado en ella pero ¿y Sôta? no sabia lo que el quería hacer, el había empezado las vacaciones de verano el día anterior e igual ya tenia planes - Sôta ¿Qué quieres hacer?¿Te quedas o tienes otro planes?- El chico sintió la intensa mirada de su hermana esperando una respuesta rápida.
El quería quedarse, hacia mucho que no veía a sus hermanas y ademas aun no había echo planes con sus amigos, así que le pareció buena idea quedarse, solo tenia que decirle a su madre.
- Quiero quedar me, pero quizás seria mejor avisar a mama- dijo el chico contestando a la pregunta de su hermana.
- Perfecto- Dijo la chica girándose para volver a poner atención a la mujer del espejo- Partiremos hacia tu castillo en cuanto avisemos a mi madre ¿Le parece bien Irasue-sama?- Pregunto la joven.
- Claro, os esperare aquí en la tarde - hizo una pausa- ¿Os quedareis aquí a dormir? es para prepararos unas habitaciones en el castillo- dijo la hermosa mujer.
- Gracias Irasue-sama, y si pensamos quedarnos unos días, tenemos muchas cosas de que hablar- Respondió amable la joven. La mujer escruto con la mirada a Yukiko buscando alguna respuesta, y la chica solo tubo que tocarse disimulada mente el costado derecho para que la mujer endureciera mas las facciones, diera un asentimiento y desapareciera su reflejo en el espejo.
Yukiko miro a todos los presentes pensando que hacer y después de repasar a cada una de las "personas" decidió que seria buen momento para que su hermana le fue se explicando a sus amigos de su condición "especial" y de dejar algunos puntos en claro, como el echo de que no se acordaba de los rituales para una boda entre un hanyou y un ángel, ademas, que mas daba era su guardián y le venia perfecto para su protección.
- Bueno lo primero, Kagome cielo- dijo con una hermosa sonrisa en los labios, mas Kagome sabia que por el brillo de sus ojos su vida estaba en peligro y no pudo evitar pegar un brinco y tensarse- estas tardando en informar a tus amigos- concluyo aun sonriendo. la de ojos marrones estuvo a punto de preguntar a que se refería pero prefirió callar, la conocía muy bien y la castigaría de alguna forma, mejor se iba y ya recordaría de que estaba hablando su hermana.
- Como cuando vuelva no le ayas comunicado a los invitados de tu boda...- dijo en un susurro peligroso que consiguió poner los pelos de punta a todos. Kagome asintió y salio volando (no literal mente) arrastrando a Inuyasha con ella.
- Bueno, Chicos- dijo refiriendo se al trió- quiero que preparéis una ceremonia de sangre- Los tres se quedaron mirando la, intentando entender a cual se refería ¡Como si hubieran pocas!
- Para Inuyasha- dijo con burla- habéis perdido facultades desde que me fui, jamas imagine que no serias capaces de deducir de lo que estoy hablando- dijo con falsa tristeza.
- Como si alguna vez te entendiéramos- dijo Kagura rodando los ojos.
- Tienes razón- dijo mientras se giraba a mirar al peliplata- Mi hermano y yo tenemos que ir a casa a por nuestras cosas para nuestra estancia en el castillo, puedes elegir entre acompañarnos o esperar aquí- dijo tranquila como si no estuviera hablando con un peligroso yokai- Tardaremos solo media hora.
- No pienso ir a una aldea repleta de asquerosos humanos- Dijo en un gruñido de fastidio.
- Entendido- y dicho estos se dio la vuelta le hizo una señal a su hermano y antes de salir corriendo dijo- Quiero que tengáis todo preparado para la ceremonia, lo antes posible, y que luego os encargáis de los preparativos de la boda y no olvidéis los objetos del ritual- concluyo y salio corriendo con su hermano al pozo .
Cuando llegaron a la puerta de la casa, Yukiko le dijo a su hermano que subiera directo a preparar se dos mudas de ropa, mientras ella le iba a explicar a su madre que se quedarian unos días en la época antigua, no pudo evitar preguntarse si su hermana habría sentido la misma angustia que ella en esos momento y algo le dijo que si. Tal y como pensaba su madre no se lo tomo muy bien, la joven tubo que prometer le a su madre que volverían dentro de 8 días para pasar un rato con ella y llevarla al restaurante como "castigo" por haber desaparecido durante tantos años. Cuando Sôta bajo con la mochila en la espalda ella subió y cogió una que había preparado antes previendo un situación así y luego los dos se fueron.
Cuando llegaron al árbol sagrado los guardianes ya se habían ido, pero en su lugar había una adolescente mas o menos de la edad de su hermano hablando con el peliplata.
- Tu no que despreciabas a los hu..- paro en seco escrutando a la chica, luego se acerco a ella y la miro a los ojos, tenia que ser una broma que hacia otra de sus guardianas siendo humana, cogió una de las manos de la joven, Sesshomaru gruño en advertencia, pero ella no le hizo caso estaba en otras cosas. No vio nada sospechoso cogió la otra y hay estaba, si no se estaba buscando específicamente jamas se hubiera dado cuenta, pero ay estaba, un lugar en la muñeca que cambiaba un poco de color algo mas rosa, clavo una de las uñas en la frágil piel y salio un poco de sangre mientras a la vez usaba algo de magia y antes de que el demonio le saltara encima, le enseño lo que estaba apareciendo, poco a poco en la muñeca de la joven.
El yokai abrió los ojos en sorpresa, aquello era la marca de su madre, la marca escondida en una muda protección. Así que esa era la razón por la que no pudo evitar ayudar la, la razón por la que la protegía, la razón de que no pudiera dejarla morir y quisiera tenerla con el, no pudo evitar preguntar se.
- Parece ser que tu madre le puso una protección una muy simple, si le llegaba a pasar algo o estaba en peligro ella lo sabia y así podría ir ayudarla- dijo la joven mirando la marca y usando sus poderes para saber que tipo de protección tenia, frunció el ceño- Aunque no es tan simple el conjuro que uso para sellar sus poderes y que pareciera una simple humana- dijo aun frunciendo el ceño soltó la mano de la joven que se llevo automáticamente la mano el pecho mientras se sobaba la muñeca con la otra y se escondía tras el yokai.
- Bien, si no te importa y dudo que lo haga, estaría bien que nos lleváramos a la chica donde tu madre me gustaría mucho que removiera el conjuro- dijo Yukiko mirando al demonio a los ojos, este asintió, no por que ella le mandara si no por que el quería respuestas.
- Rin, nos vamos- dijo el yokai con el mismo tono monótono de siempre, la chica asintió y salio corriendo a la aldea, Yukiko se sorprendió pero luego pensó que tendría que coger algo.
- ¿Como as sabido lo de la marca?- pregunto el yokai mirando la a los ojos intensamente la joven no se inmuto y dijo.
- Su aspecto- el yokai le miro con una muda pregunta- Es una de mis guardianas, reencarnamos todos cada cierto tiempo y siempre tenemos el mismo aspecto- respondió.
Entonces cayo en cuenta ¿Si reencarnaban todos sus guardianes y ella los recordaba a todos? El no era uno de ellos eso de alguna forma le tranquilizo y lo enfureció al mismo tiempo.
- Yo no soy un guardián- no pudo evitar susurrar, pero la joven lo escucho y sonrió.
- No, si lo eres, lo que pasa es que en mis otras vidas nunca volvía a verte después de estar un tiempo contigo así que no sabia que aspecto tenias cuando te hacías todo un adulto- dijo la chica mirando lo de arriba a bajo, definitivamente el tipo estaba de muerte todo un play boy como se diría en su época- pero siempre as sido el mejor de ellos, es cierto que Naraku, Kagura y Kana esta siempre con migo, pero ellos son la ultima linea de defensa, si algún día llegaban a vencer al gran Sesshomaru, en este caso, ellos tendrían que hacerse cargo de mantenerme a salvo, vamos de esconderme- dijo la chica dedicando le una sonrisa sincera, el yokai gruño en desaprobación y ella rió.
- Eso fue lo que tu decidiste, se lleva haciendo así desde la primera vez que os nombre mis guardianes y jurasteis protegerme siempre, ellos no mueren, a no ser que los maten, siempre tienen el mismo aspecto y permanecerán aquí asta que la gente deje de creer en ellos- El demonio abrió los ojos grandes, no podía ser cierto lo que estaba diciendo era mentira verdad.
- Son - siento que las palabras se le atragantaban- deidades- dijo despacio como intentando creerlo.
- Así es, Kana o Tsuki la diosa de la luna, Kagura, es una deidad es hija de Fujin y adquirió muchos de sus poderes pero tiene la parte humana de su madre y Naraku es en realidad Baku "El comedor de sueños" aparte de convertir los malos sueños en fortuna si no que también e capaz de usas las pesadillas como iluciones para confundir a las persona- explico la chica.
- Kagura- dijo mirando hacia donde se había ido su protegida, la escuchaba llegaría en unos minutos.
- Nos conocíamos desde la primera vez que nací y le pedi a su padre que me dejase llevarla con migo en mi busqueda, luego ella quiso ser mi guardiana o eso me dijeron no recuerdo nada d la primera vez que vivir ¡Ahí viene!- dijo la joven con entusiasmo- vamos.
Cuando la pequeña Rin llego asta ellos Sesshomaru la cogió en brazos, mientras una luz cegadora cubría el cuerpo de los hermanos, cuando la luz se desvaneció Sôta tenia solo un pantalón puesto y luego extendió las alas, por el contrario Yukiko tenia en la cabeza dos orejas de perro negras, los ojos de un azul muy claro y un vestido al cuello largo con la espalda descubierta.
- Tendré que llevarte- dijo molesto Sesshomaru mirando a la mitad-demonio.
- Nuca dije que hiciera falta- y dicho esto en su espalda aparecieron unas alas rojo-sangre y alzo el vuelo a gran velocidad, momentos después los otros la siguieron, uno volando y el otro convertido en luz.


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