" Quizás no fue la mejor idea decirlo así sin mas" pensó Yukiko después de haber soltado la bomba pero vamos no seria Yukiko si no fuera insensible a la hora de comunicar las cosas.
- No me gusta que se burlen de mi- dijo Sesshomaru después del extraño silencio, pero se no taba la furia en sus ojos y Yukiko consiguió ver un claro rojo en ellos casi imperceptible para el ojo Humano.
- Yo no nací en esta época, tengo el poder de poder viajar por el pozo a la época que prefiera, y es lo que estuve haciendo durante 7 años de mi vida - dijo mirando a los presente y sobretodo a Sesshomaru.
- Poco después de que Irasue diera a luz me fui y estuve yendo durante un par de meses los fines de semana de visita, yo quería estar contigo mientras crecías pero se me hizo imposible, así que cada vez que os visitaba me adelantaba un año para poder ver como crecías por lo menos los 7 primeros años mientras en mi vida solo pasaron unos meses- dijo con tristeza y resignación.
- Recuerdo que antes de irte a estudiar al extranjero desaparecías todos los fines de semana, y no sabia a donde te marchabas, luego cuando caí en el pozo me di cuenta a donde te marchabas pero jamas imagine que pudieras elegir la época asta que, ella pareció hace un año dándome la "gran" noticia- dijo con sarcasmo y reclamo en la palabra.
- Kagome, pensé que tu mejor que nadie me entenderías, no puedo simplemente "escoger" entre un montón de personas, no funciona así, por eso no puedo tomar tu lugar- dijo la de ojos oscuros triste.
- Tienes razón, pero si no te cerraras en banda a todas la personas que intentan cortejarte, no tendría que tener el puesto que por derecho te corresponde- dijo la de ojos marrones empezando a alzar la vos.
- No es como si fuera fácil, son casi dos mil años reencarnando una y otra vez, creo que si por mi fuera esto ya habría parado- dijo Yikiko acercando se a su hermana retando la a que dijera algo mas con la mirada.
- Espera - dijo Inuyasha asombrado - ¡¿Como que dos mil años reencarnando?!- casi grito. Estaba perdido apenas se estaba enterando de lo que hablaban las hermanas y dudaba que alguien mas la entendieran, aparte de ellas mismas.
- Bueno, haber estamos aquí para que me esplique is lo que esta pasando con mis guardianes, no para que os cuente mi vida - Dijo Yukiko ya molesta de tanta interrupción.
- ¿Tus guardianes?- pregunto Sesshomaru escrutando la con la mirada.
- Si, mis guardianes ellos- dijo señalando con la mano ha Naraku y sus "extensiones"
- Dudo mucho que esos monstruos mediocres sean tus guardianes, sobretodo si eres nieta de Kisho-san como dices ser- Repuso Sesshomaru con asco.
- Y eso es lo que intento averiguar ¿puedes estarte un rato callado mientras me explican como demonios pudieron terminar como unos simples asesinos sin escrúpulos?- dijo la chica exasperada.
- Por que debería hacerle caso a una asquerosa humana- Rugió el demonio enfadado.
- Podría ser por que conozco a tu madre y te ayude a traerte al mundo, o ya te olvidaste de esa parte- Repuso Yukiko ya arta de tanta tontería.
- Tienes forma de demostrar lo- dijo el demonio casi con una sonrisa en la cara y el tono de burla impreso en las palabra.
- Hay te equivocas, tengo unos cuatros que lo demuestran, algunos pintados por mi y otros por Irasue- comento la chica como si nada.
- Mientes- dijo serio, pero se pudo atisbar un poco de sorpresa en la voz.
- Bueno, si no me crees te lo puedo mostrar- dijo mientras chasqueaba los dedos y aparecía ante ella un baúl, el cual abrió y saco un cuadro unos centímetros mas grande que una hoja normal. En el se podía observar a un bebe recién nacido con una pelusilla blanca en la cabeza unas marcas moradas en la cara y las partes del cuerpo que no tapaba la manta y que se estaba chupando ( babeando la mano) con los ojos cerrados. Todos se quedaron con la boca abierta, menos Sesshomaru pero la sorpresa la tenia impresa en la cara.
- Eras una ricura cuando naciste y no pude resistir pintar un cuadro de ese momento cuando llegue a casa, la imagen la tenia grabada en la mente así que no me costo mucho hacerlo- Dijo Yukiko con ternura, de verdad a ella le encantaban los niños, los adoraba como le gustaría tener uno, era lo que mas quería en su vida.
Se escucho un grito y todos miraron a Kagome que estaba con las manos en la cara y estrellitas en los los ojos.
- Estoy segura que era el bebe mas lindo del mundo -Dijo La muchacha sin quitar la vista del cuadro.
- Si, lo era, pero espera a ver esto- Dijo la mayor guardando el cuadro y sacando otro mas grande. (tamaño DIN A3) En el que se podía ver a un Sesshomaru de un año de nacido, cogido en brazos por su padre mientras el se mordía-babeaba una mano y le tocaba la cara a su padre.
- Para - dijo el demonio casi escandalizado con aquella humana tenia cuadros de el con su familia, era absurdo.
- Como los tienes, por que dijiste que solo ibas una vez al años y en ese segundo cuadro no tendría que ter mas de un mes de nacido- dijo el fulminando la con la mirada.
- La razón por la que me enviaron al extranjero fue para que dejara de desaparecer todas las tardes y noches asta el día siguiente, durante cuatro meses estuve viviendo en vuestra casa, mansión o lo que sea
y mi madre se preocupo, así que tomo cartas en el asunto, después de ese tiempo solo pude ir los fines de semana y para entonces tu crecimiento era como el de un niño humano cualquiera- Respondió la chica mientras guardaba el cuadro en el baúl, lo hacia desaparecer y se sentaba en una raíz del árbol.
Sesshomaru la miro intentando adivinar o por lo menos sentir algo del aura demoníaca, pero no podía, aquella chica no desprendía aura demoníaca, era como un humano cualquiera ¿entonces como podía decir que era la nieta del Kisho-san y vivir durante tanto tiempo con sus padres? se preguntaba una y otra vez el demonio sin allar respuesta.
-Bueno... si permites que me cuenten lo que sucede luego responderé a tus preguntas- dijo Yukiko adivinado lo que pasaba por la cabeza del demonio.
Sesshomaru la miró con desprecio, pero luego se sentó en la rama de un árbol cercano, no molestaría, el también quería saber que pasaba.
- Entonces, que me decís, si seguimos donde lo dejamos- Les pregunto la de ojos oscuros con una sonrisa en la cara. Todos asintieron y se sentaron como estaban antes de que Sesshomaru apareciera.
- Haber, por donde íbamos...- dijo dijo Kagome pensando un poco- ¡Así!- Exclamo y siguió con el relato.
Hora y media mas tarde Kagome había terminado de contar la historia, una que todos sabían menos la hermana mayor por obvias razones y a Souta se lo había contado Kagome cuando regreso al futuro después de destruir la piedra.
- Comprendo- Respndio yukiko mientras pensaba- Y vosotros que neis que decir a esto- dijo mirando a sus guardianes seriamente.
- ya le dijimos que teníamos razones, unas que hablan de hace poco mas de 600 años atrás- Dijo Naraku quitándose la piel de mandril- Unas que tienen el nombre de Fudo, el rey dragón- dijo serio. Yukiko se sorprendió y observo seria mente al trió buscando indicios de mentira pero no los encontró.
- Continua- dijo mientras cambiaba de posición en el árbol.
- Usted mejor que nadie sabe como termino la amistad que mantenía con aquel gran demonio chino, cuando la señorita murió el seguía muy furioso y empecinado en convertirse en su pareja, entonces ideo un plan, pero para conseguir su objetivo primero debería eliminar un gran obstáculo- hizo una pausa y entonces dijo- Sus guardianes, tenia que acabar con nosotros poco a poco, separarnos, Kagura, Kana y yo nos dimos a la tarea de destruir sus planes, pero no nos salio del todo bien, consiguió secuestrar a la madre de Inuyahsa y convertirla en humana, no pudimos hacer nada para volver a transformar la en lo que era, un demonio perro, la hija mayor del general Kisho, luego consiguió engañar a un gran demonio para matar al padre de Inuyasha y Sesshomaru pero no pudo acabar con el y él mismo se encargo de tenderle una trampa y matarlo, para entonces ya era casi imposible mantener con vida al resto de sus guardianes señorita, y entonces se nos ocurrió que si creían que nosotros, los guardianes queríamos destruirnos el no se interpondría y esperaría a que nos matáramos entre nosotros- Naraku dejo de hablar y tomo la palabra Kagura.
- Le dije a Irasue-sama que debía conseguir que Sessshomaru odiara al pequeño inuyasha para que intentaran matarse entre ellos, ella no quiso, le pareció muy peligroso y una canallada de nuestra parte querer enfrentar a dos hermanos, le explicamos nuestras razones y le juramos que no dejaríamos nunca que se mataran entre ellos y acepto, nos costo mucho poner el plan en funcionamiento y aun mas que Fudo nos creyera. Siguió enviando gente para acabar con nosotros, pero después cuando Inuyasha y la sacerdotisa Kikyo se conocieron el se desespero y los engaños- Dijo Kagura triste.
- Vimos en este triste suceso la oportunidad que estábamos esperando- Dijo la pequeña kana- Engañamos a todos y nos hicimos pasar por los culpables de aquel incidente, le hicimos creer que nosotros queríamos mas poder, no ser solo las guardianes de una niña, solo estábamos ganando tiempo para que el no siguiera atacando, y entonces un día su hermana apareció trayendo otra vez la perla culpable de las muertes, al fin y al cabo el si quería la Shicon no tama, era su alma señorita, para el seria perfecto liberarla pidiendo un deseo "inofensivo" y así traerla de vuelta, nos pusimos en su camino y cuando la señorita Kagome destruyo la piedra dejando que su alma pudiera por fin volver a reencarnar, los planes de Fugo quedaron destrozados, pero estamos seguros en cualquier momento atacara, a tenido tiempo para poner en marcha otro plan, el siempre fue muy astuto y dudamos que se quede quieto mucho mas tiempo- termino de relatar la pequeña peliblanca.
Todos estaban estupefacto lo que habían dicho no podía ser cierto todo eso debían ser solo mentiras, pero la expresión preocupada de Yukiko daba mucho a pensar, parecía que ella si los creía y eso preocupaba a Kagome y enfurecía a los Hermanos.
- ¡Como pueden intentar mentir de ese modo!- dijo inuyasha enfadado- ¡Después de intentar matarnos tantas veces esperáis acaso que creamos que solo intentabais salvarnos!- siguió gritando.
- ¡Cállate!- le grito Yikiko- Lo que dicen tiene mucho sentido, pero lo han interpretado mal, Fudo no buscaba mi reencarnación para que me convirtiera en su pareja, el quería a mi hermana, por eso convirtió a la madre de Inuyasha en una humana, el pacto de paz entre ambos clanes seguía en pie, aun cuando la elegida para convertirse en la segunda esposa de Inu no Tasho se hubiera transformado en Humana, el solo buscaba hacerla mas débil, recuerda que en las otras reencarnaciones de Inuyasha el siempre fue muy fuerte, Fudo solo buscaba hacer mas débiles a mis guardianes para conseguir de compañera a mi sustituta, ya que pronto ocupara el lugar de nuestra prima- dijo sorprendida y enfadada, ella mejor que nadie sabia lo listo que podía ser el rey demonio y lo testarudo que podía llegar ha ser cuando tenia un objetivo fijo.
- Estais intentando decir que el gran demonio dragón chico Fudo a conspirado contra vosotros y mi familia solo por con seguir de pareja a una simple Humana- Pregunto enfada Sesshomaru- ¡No soy estúpido, alguien como el no se encaprichara de una inmunda humana!- rujió furioso, esos estúpidos le estaban intentando ver la cara de idiota ¡Es que acaso pensaban que el les creería semejante locura!
- Dudo mucho que Fudo se encaprichara el una humana pero estamos hablando de mi hermana y de la futura Kami-sama, aquella que regirá la tierra durante los próximos dos mil años- Le respondió Yukiko con indiferencia.
- Eso es mentira, ninguna humana puede llegar a ser Kami- dijo Sesshomaru sorprendido en un principio pero furioso al final.
- Yo nunca e dicho que ella sea humana, ademas te dije que te daría respuestas y esta es la primera que te daré, Kagome, extiende las- Le ordeno. La menor abrió la boca para protestar, pero con una sola mirada de la mayor se callo y concentro. Una luz ilumino el cuerpo de Kagome y segundos después cuando esta despareció, la joven no era la misma, se veía mas etérea, mas hermosa, con un vestido blanco de cola, atado al cuello, de mangas anchas y la espalda descubierta, luego se relajo mas y un gran par de hermosas alas del mas puro blanco aparecieron en su espalda.
- No me gusta que se burlen de mi- dijo Sesshomaru después del extraño silencio, pero se no taba la furia en sus ojos y Yukiko consiguió ver un claro rojo en ellos casi imperceptible para el ojo Humano.
- Yo no nací en esta época, tengo el poder de poder viajar por el pozo a la época que prefiera, y es lo que estuve haciendo durante 7 años de mi vida - dijo mirando a los presente y sobretodo a Sesshomaru.
- Poco después de que Irasue diera a luz me fui y estuve yendo durante un par de meses los fines de semana de visita, yo quería estar contigo mientras crecías pero se me hizo imposible, así que cada vez que os visitaba me adelantaba un año para poder ver como crecías por lo menos los 7 primeros años mientras en mi vida solo pasaron unos meses- dijo con tristeza y resignación.
- Recuerdo que antes de irte a estudiar al extranjero desaparecías todos los fines de semana, y no sabia a donde te marchabas, luego cuando caí en el pozo me di cuenta a donde te marchabas pero jamas imagine que pudieras elegir la época asta que, ella pareció hace un año dándome la "gran" noticia- dijo con sarcasmo y reclamo en la palabra.
- Kagome, pensé que tu mejor que nadie me entenderías, no puedo simplemente "escoger" entre un montón de personas, no funciona así, por eso no puedo tomar tu lugar- dijo la de ojos oscuros triste.
- Tienes razón, pero si no te cerraras en banda a todas la personas que intentan cortejarte, no tendría que tener el puesto que por derecho te corresponde- dijo la de ojos marrones empezando a alzar la vos.
- No es como si fuera fácil, son casi dos mil años reencarnando una y otra vez, creo que si por mi fuera esto ya habría parado- dijo Yikiko acercando se a su hermana retando la a que dijera algo mas con la mirada.
- Espera - dijo Inuyasha asombrado - ¡¿Como que dos mil años reencarnando?!- casi grito. Estaba perdido apenas se estaba enterando de lo que hablaban las hermanas y dudaba que alguien mas la entendieran, aparte de ellas mismas.
- Bueno, haber estamos aquí para que me esplique is lo que esta pasando con mis guardianes, no para que os cuente mi vida - Dijo Yukiko ya molesta de tanta interrupción.
- ¿Tus guardianes?- pregunto Sesshomaru escrutando la con la mirada.
- Si, mis guardianes ellos- dijo señalando con la mano ha Naraku y sus "extensiones"
- Dudo mucho que esos monstruos mediocres sean tus guardianes, sobretodo si eres nieta de Kisho-san como dices ser- Repuso Sesshomaru con asco.
- Y eso es lo que intento averiguar ¿puedes estarte un rato callado mientras me explican como demonios pudieron terminar como unos simples asesinos sin escrúpulos?- dijo la chica exasperada.
- Por que debería hacerle caso a una asquerosa humana- Rugió el demonio enfadado.
- Podría ser por que conozco a tu madre y te ayude a traerte al mundo, o ya te olvidaste de esa parte- Repuso Yukiko ya arta de tanta tontería.
- Tienes forma de demostrar lo- dijo el demonio casi con una sonrisa en la cara y el tono de burla impreso en las palabra.
- Hay te equivocas, tengo unos cuatros que lo demuestran, algunos pintados por mi y otros por Irasue- comento la chica como si nada.
- Mientes- dijo serio, pero se pudo atisbar un poco de sorpresa en la voz.
- Bueno, si no me crees te lo puedo mostrar- dijo mientras chasqueaba los dedos y aparecía ante ella un baúl, el cual abrió y saco un cuadro unos centímetros mas grande que una hoja normal. En el se podía observar a un bebe recién nacido con una pelusilla blanca en la cabeza unas marcas moradas en la cara y las partes del cuerpo que no tapaba la manta y que se estaba chupando ( babeando la mano) con los ojos cerrados. Todos se quedaron con la boca abierta, menos Sesshomaru pero la sorpresa la tenia impresa en la cara.
- Eras una ricura cuando naciste y no pude resistir pintar un cuadro de ese momento cuando llegue a casa, la imagen la tenia grabada en la mente así que no me costo mucho hacerlo- Dijo Yukiko con ternura, de verdad a ella le encantaban los niños, los adoraba como le gustaría tener uno, era lo que mas quería en su vida.
Se escucho un grito y todos miraron a Kagome que estaba con las manos en la cara y estrellitas en los los ojos.
- Estoy segura que era el bebe mas lindo del mundo -Dijo La muchacha sin quitar la vista del cuadro.
- Si, lo era, pero espera a ver esto- Dijo la mayor guardando el cuadro y sacando otro mas grande. (tamaño DIN A3) En el que se podía ver a un Sesshomaru de un año de nacido, cogido en brazos por su padre mientras el se mordía-babeaba una mano y le tocaba la cara a su padre.
- Para - dijo el demonio casi escandalizado con aquella humana tenia cuadros de el con su familia, era absurdo.
- Como los tienes, por que dijiste que solo ibas una vez al años y en ese segundo cuadro no tendría que ter mas de un mes de nacido- dijo el fulminando la con la mirada.
- La razón por la que me enviaron al extranjero fue para que dejara de desaparecer todas las tardes y noches asta el día siguiente, durante cuatro meses estuve viviendo en vuestra casa, mansión o lo que sea
y mi madre se preocupo, así que tomo cartas en el asunto, después de ese tiempo solo pude ir los fines de semana y para entonces tu crecimiento era como el de un niño humano cualquiera- Respondió la chica mientras guardaba el cuadro en el baúl, lo hacia desaparecer y se sentaba en una raíz del árbol.
Sesshomaru la miro intentando adivinar o por lo menos sentir algo del aura demoníaca, pero no podía, aquella chica no desprendía aura demoníaca, era como un humano cualquiera ¿entonces como podía decir que era la nieta del Kisho-san y vivir durante tanto tiempo con sus padres? se preguntaba una y otra vez el demonio sin allar respuesta.
-Bueno... si permites que me cuenten lo que sucede luego responderé a tus preguntas- dijo Yukiko adivinado lo que pasaba por la cabeza del demonio.
Sesshomaru la miró con desprecio, pero luego se sentó en la rama de un árbol cercano, no molestaría, el también quería saber que pasaba.
- Entonces, que me decís, si seguimos donde lo dejamos- Les pregunto la de ojos oscuros con una sonrisa en la cara. Todos asintieron y se sentaron como estaban antes de que Sesshomaru apareciera.
- Haber, por donde íbamos...- dijo dijo Kagome pensando un poco- ¡Así!- Exclamo y siguió con el relato.
Hora y media mas tarde Kagome había terminado de contar la historia, una que todos sabían menos la hermana mayor por obvias razones y a Souta se lo había contado Kagome cuando regreso al futuro después de destruir la piedra.
- Comprendo- Respndio yukiko mientras pensaba- Y vosotros que neis que decir a esto- dijo mirando a sus guardianes seriamente.
- ya le dijimos que teníamos razones, unas que hablan de hace poco mas de 600 años atrás- Dijo Naraku quitándose la piel de mandril- Unas que tienen el nombre de Fudo, el rey dragón- dijo serio. Yukiko se sorprendió y observo seria mente al trió buscando indicios de mentira pero no los encontró.
- Continua- dijo mientras cambiaba de posición en el árbol.
- Usted mejor que nadie sabe como termino la amistad que mantenía con aquel gran demonio chino, cuando la señorita murió el seguía muy furioso y empecinado en convertirse en su pareja, entonces ideo un plan, pero para conseguir su objetivo primero debería eliminar un gran obstáculo- hizo una pausa y entonces dijo- Sus guardianes, tenia que acabar con nosotros poco a poco, separarnos, Kagura, Kana y yo nos dimos a la tarea de destruir sus planes, pero no nos salio del todo bien, consiguió secuestrar a la madre de Inuyahsa y convertirla en humana, no pudimos hacer nada para volver a transformar la en lo que era, un demonio perro, la hija mayor del general Kisho, luego consiguió engañar a un gran demonio para matar al padre de Inuyasha y Sesshomaru pero no pudo acabar con el y él mismo se encargo de tenderle una trampa y matarlo, para entonces ya era casi imposible mantener con vida al resto de sus guardianes señorita, y entonces se nos ocurrió que si creían que nosotros, los guardianes queríamos destruirnos el no se interpondría y esperaría a que nos matáramos entre nosotros- Naraku dejo de hablar y tomo la palabra Kagura.
- Le dije a Irasue-sama que debía conseguir que Sessshomaru odiara al pequeño inuyasha para que intentaran matarse entre ellos, ella no quiso, le pareció muy peligroso y una canallada de nuestra parte querer enfrentar a dos hermanos, le explicamos nuestras razones y le juramos que no dejaríamos nunca que se mataran entre ellos y acepto, nos costo mucho poner el plan en funcionamiento y aun mas que Fudo nos creyera. Siguió enviando gente para acabar con nosotros, pero después cuando Inuyasha y la sacerdotisa Kikyo se conocieron el se desespero y los engaños- Dijo Kagura triste.
- Vimos en este triste suceso la oportunidad que estábamos esperando- Dijo la pequeña kana- Engañamos a todos y nos hicimos pasar por los culpables de aquel incidente, le hicimos creer que nosotros queríamos mas poder, no ser solo las guardianes de una niña, solo estábamos ganando tiempo para que el no siguiera atacando, y entonces un día su hermana apareció trayendo otra vez la perla culpable de las muertes, al fin y al cabo el si quería la Shicon no tama, era su alma señorita, para el seria perfecto liberarla pidiendo un deseo "inofensivo" y así traerla de vuelta, nos pusimos en su camino y cuando la señorita Kagome destruyo la piedra dejando que su alma pudiera por fin volver a reencarnar, los planes de Fugo quedaron destrozados, pero estamos seguros en cualquier momento atacara, a tenido tiempo para poner en marcha otro plan, el siempre fue muy astuto y dudamos que se quede quieto mucho mas tiempo- termino de relatar la pequeña peliblanca.
Todos estaban estupefacto lo que habían dicho no podía ser cierto todo eso debían ser solo mentiras, pero la expresión preocupada de Yukiko daba mucho a pensar, parecía que ella si los creía y eso preocupaba a Kagome y enfurecía a los Hermanos.
- ¡Como pueden intentar mentir de ese modo!- dijo inuyasha enfadado- ¡Después de intentar matarnos tantas veces esperáis acaso que creamos que solo intentabais salvarnos!- siguió gritando.
- ¡Cállate!- le grito Yikiko- Lo que dicen tiene mucho sentido, pero lo han interpretado mal, Fudo no buscaba mi reencarnación para que me convirtiera en su pareja, el quería a mi hermana, por eso convirtió a la madre de Inuyasha en una humana, el pacto de paz entre ambos clanes seguía en pie, aun cuando la elegida para convertirse en la segunda esposa de Inu no Tasho se hubiera transformado en Humana, el solo buscaba hacerla mas débil, recuerda que en las otras reencarnaciones de Inuyasha el siempre fue muy fuerte, Fudo solo buscaba hacer mas débiles a mis guardianes para conseguir de compañera a mi sustituta, ya que pronto ocupara el lugar de nuestra prima- dijo sorprendida y enfadada, ella mejor que nadie sabia lo listo que podía ser el rey demonio y lo testarudo que podía llegar ha ser cuando tenia un objetivo fijo.
- Estais intentando decir que el gran demonio dragón chico Fudo a conspirado contra vosotros y mi familia solo por con seguir de pareja a una simple Humana- Pregunto enfada Sesshomaru- ¡No soy estúpido, alguien como el no se encaprichara de una inmunda humana!- rujió furioso, esos estúpidos le estaban intentando ver la cara de idiota ¡Es que acaso pensaban que el les creería semejante locura!
- Dudo mucho que Fudo se encaprichara el una humana pero estamos hablando de mi hermana y de la futura Kami-sama, aquella que regirá la tierra durante los próximos dos mil años- Le respondió Yukiko con indiferencia.
- Eso es mentira, ninguna humana puede llegar a ser Kami- dijo Sesshomaru sorprendido en un principio pero furioso al final.
- Yo nunca e dicho que ella sea humana, ademas te dije que te daría respuestas y esta es la primera que te daré, Kagome, extiende las- Le ordeno. La menor abrió la boca para protestar, pero con una sola mirada de la mayor se callo y concentro. Una luz ilumino el cuerpo de Kagome y segundos después cuando esta despareció, la joven no era la misma, se veía mas etérea, mas hermosa, con un vestido blanco de cola, atado al cuello, de mangas anchas y la espalda descubierta, luego se relajo mas y un gran par de hermosas alas del mas puro blanco aparecieron en su espalda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario